Las preocupaciones por nuestros seres queridos

¿Cuántas veces te preocupas al día por tus seres queridos?

¿Por lo que te preocupas son cosas que realmente puedes arreglar tu?

¿Sabes discernir que cosas están en tus manos y cuáles no?

¿Sabes que pasa cuando te preocupas por un ser querido?

 

 

Preocuparse por las personas esta bien visto socialmente y digamos que es hasta esperado de una buena persona, sin embargo no se sabe mucho del verdadero mecanismo energético de las preocupaciones.

Primero necesitamos explicar que todos los seres humanos vivimos de la Luz de Dios, esta luz la recibimos a través de unos “respiraderos energéticos llamados chakras” y por estos mismos la exhalamos una vez que la hemos usado. La inhalamos neutra y cuando la exhalamos ya lleva nuestra propia vibración, que puede ser positiva o negativa, dependiendo del humor que tengamos a cada instante.

Esta energía que se exhala la dirigimos en dos partes : una parte a lo que estamos pensando (persona, cosa, situación) y la otra queda con nosotros. Así somos capaces de “mandar buena vibra” o ” mala vibra” a algo o a alguien.

El problema surge en la confusión de que si me preocupo hago bien entonces mando buena vibra. Esto es un error que viene de la creencia que preocuparse esta bien, por ejemplo : “te quiero por eso me preocupo por ti”  cuando en realidad lo que se quiere decir es  ” te quiero por eso me ocupo de ti” , esta última frase también tiene sus limites, por que también la sobreprotección es una agresión.

Pero imaginemos una madre y un hijo, el hijo esta pequeño y la madre vive en la preocupación constante de que el hijo este a salvo, que este sano, que se desarrolle bien; esta madre lo que esta haciendo es recibir energía nueva de Dios calificarla como miedo , por que en realidad la madre piensa en negativo, es decir dentro de su preocupación ella piensa: “que no se vaya a enfermar de nuevo” , “que nada malo le pase” , ” que no tenga problemas para desarrollarse” , todas estas frases en realidad provienen de su propio miedo, baja vibración. Esto lo envía a su hijo y parte se la queda ella. Lo que sucede entonces es que el hijo tiene que liberarse de estas energías además de las propias para poder estar bien.

Esto puede pasar aunque los hijos estén ya mayores, esto puede pasar incluso con los adultos , con las parejas, con los padres, con los amigos, con los seres a los que queremos más, por que ellos dejan entrar nuestra influencia por que saben que los amamos. Necesitamos cuidar que enviamos a nuestros seres queridos, si realmente enviamos energías que crean confianza en si mismos o no lo hacemos.

Un ejemplo de esto es la misma madre con su hijo, que cambia deliberadamente y diariamente su forma de pensar y decreta:

” Mi hijo es un niño sano, feliz, que se desarrolla con alegría y plenitud, que disfruta de la vida, que valora las cosas que pasan, que sabe confrontar las situaciones de su edad de forma sencilla y lleno de amor hacia el mismo y por los demás, que se sabe amado y respetado por mi y el entorno, y así es”

Al principio la madre tendrá que esforzarse repitiendo esto como si fuera un mantram, hasta que lo integre y sus formas viejas de pensar se liberen.

Es importante subrayar que la palabra “no” no es registrada por el inconsciente y que fija la atención en el miedo, así que siempre hay que hacer las afirmaciones en positivo, con palabras claras y con una sonrisa en la boca, así la señal a todo nuestro organismo es más fuerte y se ancla mejor en nuestra energía.

 

Gracias por leerme,

Bendiciones

Hada Marciot.

About the author: Hada Marciot

Leave a Reply

Your email address will not be published.