¿Qué si y que no de una Lectura de Registros Akáshicos?

 

Me parece muy importante que podamos reconocer el servicio de un buen Lector de Registros Akáshicos y que tengamos los pies sobre la Tierra respecto a nuestro papel como Consultantes de los mismos.

Siempre ha habido diferentes formas de accesar a los Registros Akáshicos; en el pasado se les llamaba “Oráculos”, “Los Ancestros” o simplemente “La Fuente”.

Akasha es una palabra del sánscrito que significa energía primordial y a pesar de que aquí, en la tercera dimensión, no estamos acostumbrados a pensar en la energía como sinónimo de información, la realidad es que sí lo es. Entonces, todo aquello que tiene energía tiene información y tiene una consciencia y, por tanto, una historia y un registro.

Una lectura de Registros Akáshicos es la oportunidad de accesar a la información de tu propia energía que está constituida por la historia de tu alma. Pero en un mundo superior, tú no eres un ser individual, tú eres parte de una consciencia superior donde están sumados tus Maestros de Luz, tus Ángeles y Tus Seres Queridos. Esto significa que la información fluye desde esta colectividad de consciencia superior que te pertenece, para brindarte “consejo” sobre tu proceder futuro o bien sobre cómo abordar una situación actual.

Las formas de accesar a los Registros Akáshicos de un individuo pueden ser muy variadas, pero hay códigos de ética comunes que se deben respetar.

El Lector está obligado a pedir el permiso explícito de la persona a quein abrirá sus Registros Akáshicos. Esto es PRIMORDIAL ya que la información que un Lector recibe de sus propios Registros Akáshicos no es necesariamente el punto de vista requierido por el Consultante.

Antes de intentar abrir los Registros Akáshicos del Consultante, el Lector debe preguntar si es para el Mayor bien divino de todos los involucrados que esa lectura se realice con esta persona a través de él y en qué fecha. Esto significa que la pregunta debe realizarse cuando se está haciendo el primer contacto con el Consultante para acordar la cita. Se debe tener presente que las Lecturas de Registros Akáshicos son una “junta” de conciencias; en ella interviene la del Lector en el sentido de que es quien hace las traducciones. Además, esta junta se relaciona con los tiempos de la persona, es decir, puede ser que sea para su mayor bien divino hacer la lectura en una fecha específica. Muchas cosas cambian con las decisiones, por eso siempre se debe preguntar a los Registros Akáshicos del Lector antes de agendar, así se asegura que la lectura sea lo más fluida y amorosa posible para el Consultante y el Lector.

Las lecturas de Registros Akáshicos sólo se hacen a personas mayores de 18 años y éstas deben acudir a su lectura sin la influencia de ningún tipo de narcótico o droga, para que pueda comprenderla. El Consultante tiene el derecho de grabar su lectura para posteriores consultas de información.

La consulta de los Registros Akáshicos de menores de edad, se lleva a cabo a través de los Registros de los padres. No se recomienda abrir los Registros Akáshicos de niños, pues esto puede acelerar la evolución de temas que el menor requiere vivir poco a poco.

El Lector de Registros Akáshicos debe permanecer antes y durante la consulta enfocado en lo más importante: SERVIR al Alma del Consultante. Por tanto, tiene la obligación de guiar al Consultante si no sabe cómo preguntar y de asegurarse de que lo expresado por los Registros Akáshicos sea comprendido por el Consultante. El Lector debe dejar a un lado sus propias expectativas de la consulta y entregarse de lleno a la labor de amar a su Consultante a través de su servicio. El Consultante debe ser capaz de sentir el amor fluyendo durante la sesión.

El Consultante tiene el derecho de volver a preguntar sobre el tema, de inconformarse con la información y pedir más explicaciones, de preguntar desde varios ángulos y formulaciones sobre el mismo tema hasta que se sienta clara la información recibida. Junto con estos derechos, tiene la obligación de SENTIR la información que se le está dando, pues al final es EL CONSULTANTE quien TOMA LAS DECISIONES DE SU VIDA, los Registros Akáshicos sólo son consejeros que aportan información. 

Por lo anterior, recomiendo ampliamente la lectura de los Registros Akáshicos en presencia del Consultante porque esto le brinda la oportunidad enriquecedora de volver a preguntar sobre los temas. Las lecturas se pueden hacer presenciales, por teléfono o videollamada.

Lo que los Registros Akáshicos expresan a través de una lectura puede cambiar con el tiempo. Por ello, es importante reflexionar sobre las decisiones tomadas a partir de la lectura , ya que a veces con sólo ser conscientes de una situación, estamos decidiendo sobre ella y la transformamos. Siempre es bueno volver a preguntar para darse cuenta de cómo están las variables en el presente.

Durante la Lectura de Registros Akáshicos, el Lector permanece consciente y traduciendo la información recibida de los Registros Akáshicos del Consultante. Para hacerlo usa su propia “base de datos/cultura” , por lo que es posible que sobre el mismo tema, otro Lector proporcione una versión complementaria de información, ya que cuenta con una “base de datos/cultura” diferente.

Durante una Lectura de Registros Akáshicos, el Lector permanece consciente y al término de ésta es capaz de discutir la información dada. Esto es muy distinto de lo que ocurre en una sesión de mediumnidad donde el transmisor del mensaje pierde consciencia de su cuerpo y de su existencia. Los Registros Akáshicos no toman posesión del Lector, pues en realidad el Lector solo “eleva su consciencia” a la consciencia superior. En una sesión de mediumnidad, el habitante del cuerpo (medium) retira su consciencia para dar paso a otra que no necesariamente está en un mejor nivel de consciencia.

Una Lectura de Registros Akáshicos no es una lectura de tarot ni de ninguna otra clase de adivinación; es una traducción de un campo cuántico de energía hacia el lenguaje físico, pero no es determinante del futuro. De hecho, no existe “un solo futuro”, sino infinidad de posibles futuros. Durante la lectura se puede preguntar por estos escenarios si así se desea.

Los Lectores de Registros Akáshicos traducirán con amor , templanza y paciencia los mensajes, sin exabruptos ni enojos, ya que estas emociones por definición cortan la comunicación con los verdaderos Registros Akáshicos.

Asimismo, los Registros Akáshicos no darán información que el Consultante no haya pedido, siempre se limitarán a contestar lo que el Consultante está preguntando porque esto se relaciona con lo que inconscientemente está listo para asimilar y hacerse responsable.

Cuando una Lectura de Registros Akáshicos no se puede dar porque suceda algún inconveniente por parte del Lector o del Consultante, hay que preguntarse en el corazón si realmente se desea saber y se desea servir, pues una Lectura de Registros Akáshicos sólo se da en un vínculo de amor por ambas partes.

Los Lectores de Registros Akáshicos citan regularmente a sus Consultantes para lo cual se dejan guiar por los Registros Akáshicos del Consultante. También son los Registros Akáshicos del Consultante quienes dejarán los ejercicios a realizar para que éste pueda asimilar la información y sanar lo que sea requerido.

No todos los Lectores pueden leer todas las cosas. Esto tiene que ver con las predilecciones conscientes e inconscientes del Lector. Hay personas que no desean leer información sobre almas que ya trascendieron o sobre temas físicos y se dedican a lecturas sobre las relaciones y la historia de las almas. Hay quienes pueden leer sobre temas de economía y finanzas, pues son temas que les son amenos y disfrutan traducir este tipo de información. Hay lectores que se especializan en animales únicamente. Existen diferentes ramas, tantas como intereses humanos puede haber.

Los mensajes de los Registros Akáshicos siempre tienen un propósito, una enseñanza, ofrecen una luz en el camino de la persona. Siempre revisa lo que se te ha dicho y siente en tu corazón cuál es la sensación al final de la sesión; si ésta es de amor y paz, entonces déjala entrar.

Si la sensación final no lo es de mayor amor y paz, revisa por qué ha sido así. Puede ser que acudieras para que te ratificaran algo que tú querías hacer y no para saber la verdad de lo que fuiste a preguntar . Pero también puede ser que la lectura no haya sido del todo clara para ti; en estos casos, no la tomes como verdadera, sólo tú tienes el poder de dejar entrar en tu energía la energía de amor, tú eres quien debe decidir qué hacer con la información.

Un Lector de Registros Akáshicos, como todo profesionista, adquiere mejor destreza en la traducción de la información con la práctica, pero sobre todo manteniendo una actitud de humildad y devoción al Servicio de los Registros Akáshicos. Lo más importante es pasar el mensaje con claridad y para esto, el Lector necesita trabajar diariamente consigo mismo, con su amor a sí mismo y con su capacidad de perdonarse, pues cada lectura es también un tiempo sagrado de aprendizaje para él y cada lectura le ofrece una oportunidad de reflexionar y sanar en su vida.

Estamos en tiempos donde el discernimiento es muy importante; no te dejes llevar por lo bombos y platillos, por mensajes sensacionalistas, por personas que claman tener “La Verdad”. Enfoca tu atención en tu corazón y simplemente pregúntate si esta experiencia te ha dejado en mayor amor y paz , si es así continua, si no, deséchala.

Esto mismo puedes hacer con este artículo, siente en tu corazón: ¿qué te ha dejado?

Gracias por permitirnos Servirte

Hada Marciot & Registros Akáshicos

 

DESCARGA GRATUITAMENTE  Libro “Registros Akáshicos – Mi Experiencia”  de Hada Marciot

Si deseas formarte como Lector de Registros Akáshicos te ofrecemos una Certificación profunda y profesional. 

About the author: Hada Marciot

Leave a Reply

Your email address will not be published.